Las 5 claves para formar cualquier hábito

Sólo un hábito puede dominar otro hábito ~ Og Mandino

Hay cosas que siempre queremos cambiar en nuestra vida, ¿puedes pensar en algunas de ellas? ¿Qué está impidiendo que realices esos cambios en tu vida? ¿Los hábitos quizás?

Todos tenemos desafíos con nuestros hábitos, al tratar arraigarlos a nuestro modo de vida, mantener la motivación de seguir adelante, empezar con un nuevo hábito, al lidiar con las interrupciones, en fin, esto se puede volver un gran problema.

Cambiar nuestros hábitos es cambiar nuestra vida. Si no logramos hacer cambios significativos en nuestras vidas, nos estancaremos en nuestra forma actual de hacer las cosas, y eso en realidad no ayudará mucho.

Si quieres bajar de peso, dejar de postergar, escribir un blog o un libro, ponerte en forma, vivir más consciente… debes desarrollar hábitos.

Por suerte el proceso para desarrollar un hábito es más simple de lo que piensas. Simple, no fácil: primero tienes que estar comprometido y realmente desear hacer cambios en tu vida. De otra manera, renunciaras cuando las cosas se pongan difíciles.

Esto es algo que debes de poner en tu mente desde ya: sólo escoge una hábito por ahora. Aún cuando quieras cambiar muchas cosas. No ignores este consejo sencillo. Después puedes formar otro hábito, pero por ahora, sólo enfócate en uno.

Con eso en mente, sigue estos sencillos pasos:

  1. Empieza de a poco. Ya lo he dicho en otras publicaciones, no puedes pasar por alto esto si de verdad deseas cambiar. Esto es quizá lo más importante. Haz un hábito a la vez y hazlo de a poco. ¿Cuánto es poco? Medita sólo por 2 minutos. Escribe sólo por 5 minutos. Haz sólo 5 flexiones o 5 abdominales. Come sólo 1 vegetal al día. Si empiezas de a poco, quitarás la resistencia a empezar, que es la parte más difícil. Suelo recordarme a mí mismo: “Sólo 10 flexiones”, y así es como he formado el hábito de hacer flexiones cada día. Puedes recordarte lo poco que debes de hacer algo a fin de empezar.
  2. Quita la decisión. No pienses en decidir, decide anticipadamente que lo harás todos los días, a cierta hora del día, por lo menos por un mes, luego cada día, no lo hagas una decisión. Sólo empieza. Ten un disparador que ya tengas en tu vida (como cuando te levantas, cuando te bañas, cuando te lavas los dientes, cuando llegas a casa, cuando te subes al carro, cualquier otra que aplique) y usa eso como un disparador para decirte una frase “cuando / entonces”: “Cuando me levante haré 10 flexiones”. Pon recordatorios cerca de donde ocurran los disparadores. El punto aquí es: haz la decisión de hacerlo cada día y entonces hazlo sin pensarlo.
  3. Ten un poco de responsabilidad. Sin responsabilidad es imposible crear un hábito. Ten por lo menos alguna persona a la que tengas que rendir cuentas – un compañero responsable. También puede ser un grupo de amigos. Un compañero para caminar o correr. No importa cómo determines esto, lo importante es tener alguien a quien rendir cuentas para presionarte a ti mismo para vencer la resistencia cuando te quiera vencer.
  4. Hazlo divertido, encuentra gratitud. No hagas el hábito como si fuera un oficio. Mira si puedes hacerlo divertido. ¿Cómo puedes hacerlo divertido, un juego y alegre? ¿Puedes encontrar gratitud al hacer tus ejercicios? Puede ser más fácil desarrollar un hábito si te concentras en las partes que disfrutas, en lugar de inconscientemente revisar tu lista de cosas para hacer, ¡disfruta más!
  5. Estar comprometido. ¿Por qué estás haciendo este hábito? Medita en esto durante la primera semana, a medida que practicas el hábito. ¿Qué razón hay detrás de este hábito? ¿Estás haciendo este hábito para ayudar a otros? ¿Lo estás haciendo como un acto de auto-compasión? ¿Para estar más feliz y saludable? Si lo estás haciendo sólo porque crees que deberías, o porque está de moda y es genial, no pasarás la barrera de la resistencia.

Puedes empezar sólo con el primer paso, pero te recomiendo que a medida que puedas le vayas agregando los otros cuatro pasos durante la primera o segunda semana, porque de esa manera aumentarás tus probabilidades de éxito con cada paso.

Esto es realizable. Puedes cambiar tus viejos hábitos al hacer algo nuevo repetidamente, hasta que se convierta en un hábito. Empieza con pequeños pasos, quita la decisión para no pensar en si empiezas o no, ten un poco de responsabilidad al rendir cuentas y entiende cuál es tu motivación principal para pasar la barrera de la resistencia y encuentra gratitud en medio de cada acción.

Un hábito, hecho diariamente. Pequeños pasos con intención, apoyo y una sonrisa. Esto puede hacer una gran diferencia en el mundo.